
El espiritu de la espada: Gemelas
Junio 26, 2008Los 730 días pasaron, Syul contaba con 16 años de edad casi llegando a los 17 y su habilidad había aumentado, en su costado cargaba la espada que cortaba el agua y en su corazón la técnica milenaria enseñada por su maestro. Se dirigía al oeste donde debía aprender a manejar la fuerza que envuelve el mundo “el aire”. Su maestro le advirtió que no era suficiente lo que había entrenado y que para poder vencer todo aquello que aterrorizaba aquellos días no debía dormirse en su entrenamiento y su actual nivel por ningún motivo.
En su camino había un rio donde se bañaban 2 muchachas muy lindas, Syul descaradamente las estaba espiando, en eso apareció un demonio con cuernos enormes y solicito a las muchachas se entregasen a él, esto molesto a Syul que se interpuso, el demonio reaccionó atacándolo con sus garras, pero el samurái salto en el acto y corrió hacia el demonio como si caminara en el agua, saco su espada y corto la corriente del rio alcanzando al demonio cornudo quitándole la cabeza.
Una de las chicas estaba maravillada de lo rápido que era este muchacho salido de la nada y cuando él se volteo para ver cómo estaban las muchachas, la otra de ellas lo ataco con una ráfaga oscura que lo lanzo a la otra orilla del rio. Al despertar Syul recordó las palabras de su maestro, que decían que no bajara la guardia incluso ante una mujer, una de las chicas lo cuidaba en una choza y cuando ella se percato de que había despertado le hizo la observación de un buen entrenamiento pero que era muy confiado al descuidarse ante otro adversario. La muchacha morena de baja estatura le explico a Syul que su hermana lo había atacado por andarlas espiando. Le impresiono que para ser un humano ordinario pudo vencer a ese demonio moviéndose a esa velocidad.
La chica que curaba a Syul se llamaba Luna, ella le explico que su hermana era muy fuerte y que realmente solo le quería dar una lección, en eso apareció la otra chica cuya apariencia es idéntica a la de Luna, esta reto a Syul para ver que tan veloz era él muchacho. Tendrían un duelo sencillo si el samurái podía tocar a la chica ella perdería de lo contrario él se convertiría en su vasallo.